Durante los días 11,12,13 y 14 de febrero, Barcelona se iluminaba y transformaba la fisonomía de algunos de sus edificios, plazas, patios y rincones más singulares, para contarnos nuevas historias con la fuerza de la luz como materia prima.

A la experiencia y el talento de los artistas de prestigio se unió la capacidad de innovación y la osadía de los alumnos de las escuelas de arte, arquitectura, diseño e iluminación, que nos emocionaron con sus instalaciones de luz en los patios más emblemáticos de Ciutat Vella. Una oportunidad para la experimentación que Barcelona ofreció a sus talentos emergentes y que hizo del LUZ BCN un festival lumínico urbano de referencia.