Organizar un evento requiere una planificación compleja, que debe tener en cuenta hasta el último detalle.
La iluminación juega un papel fundamental en la creación del evento. La luz es la que da vida a lo que pasa encima del escenario y si se apagara, no tendría ningún sentido continuar.
Por este motivo, desde el primer planteamiento hasta el desmontaje, hay un largo proceso de creación. El primer paso es la planificación. Hay que determinar el tipo de evento que se realizará, el espacio donde se ubicará, el tipo de público que va a asistir, el artista o artistas invitados… Cada uno de los factores que hará que el evento sea único.
Según las ideas y objetivos que se requieren, da comienzo la fase creativa. Hay que realizar el proyecto con las necesidades y gustos siempre siguiendo el hilo conductor y los planos de la iluminación que contemplen la ubicación de los equipos.
Cuando todo está en orden, llega el momento de la ejecución. Preparamos el material que se utilizará: estructuras, dimmers, cableado… y nos mentalizamos para que el equipo humano lleve a cabo un trabajo, para el que se necesita constancia, perseverancia y una mente muy preparada.
Muchas horas de esfuerzo en el que se requiere ingenio, compenetración y buen rollo para que la energía entre el equipo fluya y el trabajo salga estupendo.
Descargamos el camión y ejecutamos el plan. Todo lo que es una gran IDEA se pone en marcha y se hace tangible, aunque a veces siempre hay cambios de última hora. Montamos las estructuras, las torres y los diferentes tipos de focos. Los cables a los dimmers y de éstos a las mesas de control, damos al ON y con suerte funcionará todo a la primera.  Ahora hay que probar la puesta en escena…
Nervios, chillidos ‘’cariñosos’’, cambios de lámparas en el último momento y… ¡Empieza el show! Hay que controlar las mesas y dejar también que la imaginación juegue.
Una última canción o un cierre de telón y la luz se apaga… Después de muchas horas de montaje, de esperas y de show, llega el momento más duro: el desmontaje. Cuando todo el mundo se va, recogemos lo que ha hecho que sea un día que no se olvide nunca de la mente del público.
Detrás de ese precioso concierto o actuación, ha habido el sudor de muchas personas trabajando que no está reconocido. Todo el mundo recuerda a los actores, cantantes o textos, pero no de toda la ‘’pedazo’’ de infraestructura técnica y a las personas que han hecho posible que se pueda realizar todo con tal éxito.
Los profesionales de la iluminación nos enfrentamos cada día a riesgos y a muchos retos que nos hacen crecer. Desde Arcoiris queremos que esta profesión se reconozca un poco más, así que hacemos un llamamiento a compartir este artículo!
Conoce tambien el proyecto de iluminación espectacular de la celebración del doblete del FC Barcelona , 2016